Una Herencia muy Curiosa – Objeto Maldito

73 Una Herencia muy Curiosa - Una Herencia muy Curiosa - Objeto Maldito

Clara fue la afortunada que consiguió la mejor parte en la herencia de su abuelo Rafael. No le importó que a sus hermanas le hubiera dejado el dinero y las propiedades, porque ella fue la que consiguió la caja mágica del abuelo. El abuelo había sido un tipo muy extraño, desde joven se había dedicado a estudiar las artes mágicas y siendo muy joven alcanzó el poder de cambiar de cuerpo. La gente no podía creerlo, era imposible que alguien cambiara de cuerpo con otra persona, pero Clara había visto pasar por su casa a mujeres, niños de 5 años, hombres musculosos e incluso un presidente de gobierno que afirmaban que en realidad eran Rafael en otro cuerpo. Habían sido muchas personas con las que había cambiado de cuerpo el abuelo Rafael y todos ellos le habían dicho a Clara que era su nieta favorita y que le iban a hacer el regalo más importante de su vida.

Pero. Durante más de un año que no se sabía nada del abuelo. Hasta que un día llegó una carta en la que anunciaba que había encontrado el cuerpo perfecto para vivir, que ya no pensaba abandonarlo y que iba a dejar morir su cuerpo de nacimiento. Había preparado la herencia para la gente que conoció en su anterior vida pero que el regalo más importante iba a dejárselo a su nieta Clara.

Por eso, Clara estaba feliz con la caja del abuelo. Cuando la abrió encontró un gran frasco de cristal en su interior y una nota en la que se leía: “Dentro de este frasco están mis poderes para cambiar de cuerpo, cuando lo abras entrarán en tu cuerpo y serán tuyos para siempre”

Pero Clara no abrió el frasco hasta volver a su casa y encerrarse en su habitación, no quería compartir con nadie el gran tesoro del abuelo. Al destaparlo una gran luz azul iluminó el frasco. Clara supo que un gran poder estaba dentro del frasco y que podía ser suyo para siempre. Ahora no temería a nadie, todos la obedecerían. Curiosa acercó la cabeza para a la jarra verla mejor y notó como la luz salía del frasco y entraba por su boca y su nariz, bajaba hasta sus pulmones y poco a poco fue llenando su cuerpo. Sintió como un gran poder invadía su cuerpo. Las sensaciones eran magníficas. Clara notaba sus brazos más fuertes, sus piernas más rápidas. Pensó que se había convertido en un ser tan poderoso que era capaz de dominar la magia con sólo desearlo y quiso gritar de satisfacción. Pero su boca no se abría, sus brazos estaban rígidos y sus piernas comenzaron a moverse solas, sin su control. Entonces escuchó a su propia voz que decía: “Por fin he encontrado el cuerpo ideal para morir, tu cuerpo Clara, mi querida nietecita. Durante décadas he cambiado de cuerpo durante aprovechando la curiosidad y la ambición de mis víctimas” Clara ya no podía controlar su cuerpo, que comenzó a masturbarse encima de la cama. Aún sentía los orgasmos de placer que causaban sus manos al correr sobre su sexo. Poco a poco las sensaciones eran menos fuertes, hasta que no sintió nada, luego se nubló su vista y tampoco pudo ver nada. En sus últimos segundos de conciencia escuchó las últimas palabras de su abuelo: “Gracias por el cuerpo Clara. Prometo cuidarlo tan bien como lo hiciste tú. Pero no te preocupes, no vas a ser un pasajero en tu propio cuerpo. Pronto dormirás hasta el día de nuestra muerte” Clara notó como las palabras se hacían cada vez más débiles, hasta que ya no pudo escuchar nada. Luego sintió sueño y leeeeeeeentamente se fue durmiendo.