La Suicida – Pacto Tg

74 El Suicida - La Suicida - Pacto Tg

Mark era un cobarde. Era incapaz de luchar por su vida y por el bien de la gente que lo amaba. Había subido a la terraza y tenía las piernas colgando en el vacío. No podía permitir que se tirara.

Con lágrimas en los ojos le supliqué que por favor no lo hiciera.

Me miró con tristeza y me dijo que hay vidas que no valen nada y que la suya, ahora, no valía nada. Volvió a mirar hacia el abismo sobre el que estaba sentado, inclinó su espalda, movió la cabeza hacia adelante y se soltó de manos.

Corriendo intenté agarrarlo, pero volvió a enderezarse y me miró con odio.

  • No me toques. Ni siquiera te acerques o me arrojo ya. Me dijiste que me amabas, que harías cualquier cosa por mí, pero sólo querías robar mi vida de hombre y dejarme abandonado en tu cuerpo de mujer.

Me quedé parado y levanté los brazos para que supiera que no pensaba usarlos y que le pedía perdón.

  • Me engañaste, gritó. No me querías. Eres una traidora y una ladrona.

Volvió a soltarse de manos. Volvió a mirar al vacío y supe que esta vez iba a saltar. Sólo podía hacer una cosa y la hice. Cerré los ojos y me concentré en la imagen de Mark. Lo imaginaba abrazándome, besándome, sentía sus labios, sentí la saliva en mi boca, sentí como la tragaba con mi alma en ella, volví a sentir el pelo de mi antiguo cuerpo en la espalda y el peso de los pechos, de nuevo, en mi cuerpo. Abrí los ojos y volvía a estar en mi antiguo cuerpo, sentado al borde del abismo.

Mark en su verdadero cuerpo me volvía a mirar con odio.

  • No me amabas, sólo querías robar mi cuerpo. Por eso cambiaste conmigo. Y cuando lo conseguiste te marchaste lejos de mí.
  • Te amo como no he amado a nadie en la vida. Te amo tanto que estaba dispuesta a dar mi vida por ti. Tú cuerpo tiene cáncer y morirá en pocos días. Por eso me fui, buscaba una cura, pero era tarde, el cáncer está demasiado extendido. Había elegido morir en tu cuerpo para que tu vivieras en él mío.

Mark comenzó a sufrir el dolor provocado por el cáncer que corría por sus venas y la enorme debilidad que le provocaba y supo que era verdad todo lo que le había contado. Le quedaban pocos días de vida, quizás fueran semanas de agonía y un sufrimiento espantoso. Y sintió pánico. Era un cobarde. Se acercó al borde de la azotea y saltó.

Yo me quedé llorando. Me esperaba una vida larga, pero dudaba que pudiera disfrutarla sin el amor de mi vida. Una vida que no tenía sentido sin Mark, miré al vacío y sentí ganas de saltar.

Proyección Astral – Bodyswap

71 Proyección Astral - Proyección Astral - Bodyswap

Siéntate en frente mía y haz todo lo que te diga.

Vas a tener la mayor sorpresa de tu vida. Nada de lo que has vivido podrá compararse a lo que vas a vivir. Cuando terminemos habrás alcanzado la experiencia y la sabiduría de los grandes maestros. Cruza las piernas como yo y tápate los ojos, yo también me los taparé.

Ahora, Debes pensar que no es real nada de lo que te rodea, no existen tus vecinos, ni tus amigos, tampoco tus padres, o tus hermanas, tampoco existen tus hijos. Piensa que sólo existes tú y mi voz y concéntrate en hacer lo que te vaya diciendo.

Ahora no existe nada. Sólo estás tú, nada te rodea, salvo mi voz. Concéntrate en la respiración, cada vez es más lenta y profunda. Notas como se te para el pulso, tus pulmones cada vez van más lentos hasta que se detienen, también se para tu corazón. Te encuentras bien y notas que tu alma puedes abandonar tu cuerpo. Lentamente tu alma va saliendo de tu cuerpo, primero una pierna, luego la otra, ahora los dos brazos y el cuerpo. Ya puedes sacar la cabeza. Eres feliz y puedes flotar sobre nuestros cuerpos. Cuenta hasta 50 cinco veces y vuelve al cuerpo vacío.

1… 47, 48, 49 y 50. Me sentía bien, no tenía limitaciones humanas. 2… 47, 48, 49 y 50 podía volar como los pájaros. 3… 47, 48, 49 y 50.  Es una sensación maravillosa, pero no siento que haya alcanzado la sabiduría. 4… 47, 48, 49 y 50. Esta experiencia no me ha servido, tengo que esperar que termine la cuenta y volver a mi vida. 5… 47, 48, 49 y 50.

No puedo volver a mi cuerpo ¿Qué pasa? Mi cuerpo se está poniendo en pie… y está riendo

Eres idiota, Lana, no debiste no debiste permitir que tú alma saliera de su cuerpo, cuando tú maestro más viejo y más sabio va a hacer lo mismo. Para robar tu vida, sólo tuve que abandonar mi cuerpo y entrar al tuyo que estaba vacío y abandonado. Mientras tanto, tú hacías cuentas estúpidas, mientras tu alma flotaba en la nada. Ahora tu bello cuerpo femenino es el mío. Y si quieres vivir tendrás que entrar a mi cuerpo masculino, viejo y artrítico. Si no lo haces te convertirás en un alma en pena vagando en el vacío de los desencarnados.

Nooooo.

Problemas Monetarios – Objeto Mágico

70 Problemas Monetarios - Problemas Monetarios - Objeto Mágico

Alex era el único amigo que había tenido en mi vida. La única persona que entendía mi homosexualidad y la aceptaba sin problemas. Pero él era heterosexual y yo muy pobre. Para ahorrar un poco de dinero compartíamos apartamento, teníamos habitaciones separadas y camas separadas, nuestra relación era tan sólo de amistad. Pero Emma, la hija de nuestro jefe, se enteró de que un homosexual como yo compartía apartamento con otro de los obreros de la empresa. Habló con su padre y lo presionó para que nos despidiera. Y su padre lo hizo. Aún recuerdo la sonrisa de satisfacción de Emma cuando nos echó del trabajo para siempre.

A partir de entonces, nuestra vida se hizo muy difícil. No conseguíamos otro trabajo, por eso tampoco teníamos dinero y por eso nos avisaron de que nos iban de desahuciar del apartamento que compartíamos. Con lágrimas en sus ojos, Alex me dijo que se marchaba en busca del “medallón del Cambio”, una fabulosa reliquia que nos permitiría conseguir dinero y solucionar nuestros problemas. A la mañana siguiente, cuando desperté, Alex ya no estaba. Lo llamé a su móvil, pero no me respondió. Lo llamé esa misma tarde y tampoco respondió. Durante 3 semanas lo llamaba todos los días y no respondía.  Hasta que, por fin, tres semanas después, sonó mi móvil y era Alex quien llamaba. Me pidió una cita en el restaurante más caro de la ciudad y con voz alegre me dijo que había solucionado todos nuestros problemas monetarios y que me iba a ofrecer algo que cumpliría mis sueños.

Corrí al restaurante, pero allí no estaba Alex. De repente, Alguien me agarro por el cuello y me besó en los labios. Asombrado separé la boca y miré a la preciosa mujer que me había besado. Era Emma, la hija de mi jefe y la canalla que había logrados que nos despidieran. Me miraba sonriendo, sacó del bolso un medallón y, de repente, su rostro se transfiguró y pude ver la cara de Alex en el cuerpo de Emma.

Te dije, que este medallón solucionaría nuestros problemas. He empleado la mitad de su poder para cambiar de cuerpo con Emma, ahora emplearé la otra mitad en vender este cuerpo y así conseguiré el dinero con el que podremos vivir para siempre juntos y felices.

Tú eres mi amigo y mi primera opción de venta. Entonces… ¿Cuánto me pagas por el cuerpo de Emma?

Me quedé mirando a la cara de Alex con tristeza. Emma era una auténtica belleza con una inteligencia privilegiada. Imaginaba con envidia lo que hubiera sentido siendo una mujer tan sexy y joven como Emma, lo que yo podría haber disfrutado del sexo teniendo un cuerpo tan femenino. Pero todo eran ilusiones vanas porque no podía pagarlo. Sabes que no tengo nada, soy tan pobre como tú, le respondí.

Claro que puedes pagarlo, no te pido dinero. Sólo te quiero que te cases conmigo después del cambio. Tu eres la persona con la que quiero compartir el resto de mi vida y si eres Emma serás mi compañera, mi mujer y la madre de mis hijos ¿ACEPTAS?

Por supuesto que respondí que sí. Pero no respondí con la voz, lo hice con el alma besando de nuevo a Alex. Fue el primer beso de amor heterosexual en mi vida y el último que hice como hombre. Porque media hora después era Emma, la millonaria hija del jefe de mi antigua empresa. Ya no tendría que preocuparme por el dinero y podría casarme de blanco con Alex, el hombre al que siempre había amado y que iba a ser mi amante heterosexual.

Ayuda por Internet- Bodyswap TG

68 Ayuda por Internet - Ayuda por Internet- Bodyswap TG

Cuando Mario me pidió que lo añadiera en mi cuenta de Facebook parecía tan sólo otra de las decenas de solicitudes que recibía todos los días. Normalmente no aceptaba ninguna, pero algo me pareció entrañable y triste en la foto de Mario y lo añadí.

Nada más aceptar la solicitud me pidió chatear, durante unos segundos dudé en responder. Yo no suelo perder el tiempo charlando en Internet con desconocidos. Pero esta vez respondí. Me habló de su vida, que había sido larga y frustrante, con un matrimonio fracasado, y que jamás había tenido hijos que le alegraran. La conversación duró hasta las tres de la mañana y tan sólo terminamos la charla para ir a dormir. Mario había conseguido conmoverme contando sus desgracias. Quería ayudarlo.

La noche siguiente volví a conectar y a charlar con él. Me dijo que llevaba todo el día esperándome porque la conversación de la noche anterior había sido su única alegría en muchas semanas. De nuevo quería consolarle y pensé que la mejor forma era viéndonos la cara por videochat. Me llevé una pequeña decepción al ver su rostro, era más feo y viejo de lo que mostraban sus fotos, pero no me importó, sólo quería ayudarlo. E intentando darle esperanzas estuvimos hablando hasta altas horas de la madrugada.

Los días siguientes volví a chatear con cámara y audio. Mario alababa mi voz tan bella y lo guapa que parecía hasta en pijama y sin maquillaje. Me dijo que ojalá me hubiera conocido antes, yo habría sido la esposa perfecta para él y que me hubiera hecho feliz toda mi vida. Con la voz rota me contó que seguir viviendo no tiene sentido y que se hubiera suicidado si no me hubiera conocido.

Al día siguiente estaba muy alegre, me contó que su exesposa había pedido una cita con él para intentar arreglar sus problemas. Era la mejor noticia que había tenido en muchos años y que si esto salía bien podría darle fuerzas para seguir viviendo.

Con el tema de la felicidad que le causaba la cita con su mujer seguimos charlando durante semanas, hasta que llegó el día señalado para la cita y él conectó de nuevo, pero esta vez estaba llorando, con la ropa sucia y sin afeitar. Me dijo que, tras la reunión, su esposa lo había pensado de nuevo y se había marchado a vivir a otra ciudad. Le pregunté: “¿Cuál era esa ciudad?” Y me respondió que era la mía. Entre todas las ciudades del país, curiosamente había escogido la mía para mudarse. Parecía claro, que en la charla entre Mario y su esposa le había hablado de mí y ella venía a buscarme. No me sentía segura, temía que esa mujer intentara hacerme daño. Le pedí a Mario que hablara con ella, que le rogara que volviera con él, que le dijera que la necesitaba. Me respondió que ya no podía, estaba a más de 1000 Km de distancia de mi ciudad y aunque cogiera un avión no llegaría a tiempo. Que ella venía a buscarme y que, él le había dicho yo lo amaba.

Ahora estaba asustada de verdad, esa mujer había viajado más de 1000 km para vengarse de mi amor por Mario y podría atentar contra mi vida. Le pedí a Mario que por favor hiciera algo para que no me dañara, que la llamara por teléfono, que le rogara tranquilidad o que le pidiera que volviera. Mario me dijo que no podía hacerlo porque ella no respondía a sus llamadas.

Se quedó unos segundos en silencio. Tras reflexionar me dijo que había una posibilidad de arreglarlo. Me conto que, si yo me concentraba profundamente en cambiar mi alma con la suya y él hacía lo mismo, entonces los espíritus pueden viajar por los cables de Internet e intercambiar nuestros cuerpos durante una semana o hasta que uno de nosotros decidiera volver a su cuerpo original. Si funcionaba él hablaría con su esposa en mi cuerpo para convencerla de que Mario la amaba y cuando esta se marchara volvería a intercambiar de cuerpo conmigo.

Yo no creía que eso fuera posible, tampoco quería cambiar de cuerpo con ese hombre feo y viejo, pero todavía quería ayudarlo y además sentía miedo. Así que acepté intentarlo. Durante media hora me concentré para que mi alma abandonara mi cuerpo y viajara por los cables hasta el cuerpo de Mario. En la pantalla del ordenador veía como Mario hacía lo mismo. Aunque nada sucedía, pero, de repente, sentí un golpe en la cabeza, y sufrí de vértigo y nauseas. Mientras tanto una luz intensa me cegaba. Noté como mi alma era arrastrada por una gran fuerza a una velocidad incalculable, hasta que paró. Aún tenía los ojos deslumbrados, pero los abrí, lentamente se me aclaró la visión y pude contemplar un pequeño ordenador delante de mi cuerpo y en la pantalla estaba mi propia imagen que se estaba tocando las tetas y la cara.

¡¡¡Ha funcionado!!! Dije asombrada

¡¡¡ De maravilla!!! Respondió Mario en mi cuerpo. Entonces Mario se volvió y apareció en pantalla una mujer. Te presento a mi esposa, dijo Mario. Hace años que ella descubrió que era lesbiana, por eso quería el divorcio, yo, con mi cuerpo de hombre, no podía satisfacer sus deseos. Ahora sí que puedo y lo voy a hacer todos los días y en todos los momentos. Diciendo eso, empezó a besar a su mujer con mi boca, mientras ella tocaba mi coño.

Gracias por el cuerpo, me dijo su mujer, has conseguido que seamos un matrimonio feliz. Mi marido, ahora es mi compañera, y no volverá a conectar a Internet hasta que pase el plazo de devolución de cuerpos. Te sugiero que busques trabajo y un amor de verdad o intentarás suicidarte como hizo Mario.

Diciendo eso apagó el ordenador. La pantalla se quedó en negro y yo me quedé con la boca abierta. Desde entonces no he vuelto a verla on line. Esta mañana descubrí que me había borrado de su cuenta de Facebook. Aunque he buscado trabajo, no lo he encontrado, es difícil lograrlo cuando eres un hombre de más de 45 años, soltero y con antecedente siquiátricos. La vida es terrible, a veces pienso en el suicidio, ojalá encontrara a alguien que me ayudara por Internet.

Cita Romántica – Magia TG

67 Cita Romantica - Cita Romántica - Magia TG

Apenas hacía pasado un mes desde que conocí a Daniel. Ni siquiera sabía dónde vivía o en que trabajaba y sin embargo Daniel se había portado como un auténtico caballero conmigo.

Me había regalado un precioso vestido negro para ir al teatro. Había alquilado una limusina gigantesca para acudir a la cita. Paro frente a mi casa, salió del coche y llamó al timbre. Iba vestido con un traje rosa de diseño, que hubiera parecido amanerado en cualquier persona, pero que en él era tan sólo elegancia. Cuando abrí la puerta, me saludó con una inclinación de cabeza y puso en mis brazos dos docenas de rosas rojas. A continuación, hizo alabanzas de mi belleza y me dijo que le había costado trabajo pero que había encontrado algo casi tan lindo como yo. Y extrajo de una caja dorada un collar de diamantes que colgó de mi cuello. Subimos a la limusina y me llevó a cenar al restaurante más caro de la ciudad y después al teatro dónde había reservado los mejores palcos. Cuando terminó la función tuvimos una sesión de sexo salvaje en la suite presidencial del Hotel más caro de la región.

La noche había sido maravillosa, pero quedaba la guinda. Con la noche terminada, cuando llegaba el momento de despedirnos, se puso de rodillas delante de mí. Sacó de su bolsillo un anillo y me dijo:

  • Anna, tu deseo para mi es la magia más poderosa y se va a cumplir si los haces con toda la voluntad de tu alma ¿Estarías dispuesta a pasar el resto de tu vida conmigo?

A mí se me saltaron las lágrimas, el corazón me palpitaba como si quisiera salirse de mi pecho. No dudé un segundo y le respondí: “Sí, sí que quiero estar contigo, ahora, siempre y hasta el día de mi muerte”.

Daniel delicadamente cogió mi mano y después de besarla me puso el anillo en el dedo anular. Me respondió: “Que así sea”

Entonces el mundo giró a mi alrededor, sentí desorientación y me desmayé.

Cuando me desperté estaba de rodillas, con mi vestido ensuciado y arrugado. Levanté la cabeza y contemplé a mi propio cuerpo dentro del traje rosa de Daniel. Por primera vez me di cuenta de lo guapa que estaba vestida de rosa y lo orgulloso que parecía Daniel en su nuevo cuerpo.

– He cumplido tu deseo. Ahora estarás para siempre conmigo. Porque vas a vivir en mi cuerpo que será el tuyo hasta que mueras. Yo me quedo con el tuyo y me marcho a tu casa, a tu trabajo y a tu vida.

Por cierto, no he pagado el vestido, ni la limusina, ni el restaurante, ni el teatro, ni el Hotel, ni las flores y tampoco el anillo. ni el collar, ni el traje, me dijo mientras jugaba con los diamantes que ahora estaban en su cuello. Deberías buscar dinero y pagar las facturas o te meterán en la cárcel. Tu nuevo cuerpo tiene antecedentes por estafa y varias condenas pendientes.

Diciendo eso se marchó haciendo equilibrios en mis tacones. Yo me quedé mirando asombrado-a. No entendía lo que había pasado, pero sabía que tendría que marcharme corriendo antes de que llegara la policía.