En el Bote – Magia

17 En el Bote - En el Bote - Magia

Cuando se aclaró el humo descubrí que estaba dentro de un bote, de un frasco de cristal.

No entendía que pasaba, pero lo más extraño fue cuando apareció mi cuerpo, pero de un tamaño gigantesco, agarró el frasco de cristal y me observó sonriendo. Sólo entonces me di cuenta que nada se había hecho gigantesco y que sucedía al revés, yo era quien se había hecho diminuta y además había cambiado de cuerpos con el maldito mago.

– ¿Verdad que me queda bien tu cuerpo?

¿Qué has hecho? ¿por qué estoy encerrada y porqué parezco como tú?

-Porque no puedo destruirte sin deshacer el cambio de cuerpo. Así que te quedaras en ese bote hasta que te mueras de vieja.

-Pero, ¿Por qué?

– Porque eres joven, guapa, rica, tienes un potencial mágico increible y necesito comenzar de nuevo como alguien del que nadie desconfíe y al que todos desee. Y tu cuerpo me da todo eso y más.

-No puedes hacerme eso, nunca te hice daño.

-Pero pensabas hacérmelo cuando entraste a mi laboratorio, te querías burlar del viejo loco que decía ser alquimista.

– Eso no lo sabes, tan sólo lo supones.

-Lo sé, ahora tengo tu cerebro con todas sus recuerdos y memorias, así que sé todo lo que has hecho y pensabas hacer. Por cierto, ¿Cómo se llamaba el primer chico que te besó?

-Es fácil… era An…, no, fue Carlos, no, Carlos no fue… no consigo recordarlo

-Ahora tienes otro cerebro, poco a poco irás olvidando los detalles de tu anterior vida. No te quejes mi anterior cerebro es realmente bueno, bastante mejor que el que tenías, aunque la verdad es que de nada te va a servir.

– ¿Nunca me vas a devolver mi cuerpo?

-Tal vez cuando sea fea y vieja, tal vez cuando me sienta aburrida, quizás dentro de 20 años

 

-Y hasta entonces, ¿Qué va a ser de mí?

-Te espera una vida un poco monótona, ¿ves ese armario metálico oxidado? Pues allí te voy a meter, voy a cerrar la puerta y tirar la llave. No te preocupes, en tu actual estado no necesitas comer, ni beber. Pero como soy una buena persona te voy a dejar la bombilla encendida.

 

Y es que soy un sentimental y un buenazo.

 

Ahora me vas a disculpar, pero me espera tu novio, bueno, mi novio. Quiero que me enseñe a ser mujer y lo que se siente cuando se tiene un cuerpazo como este.