El Cazador – Costume Gun

45 Costume Gun El Ladrón de Cuerpos - El Cazador - Costume Gun

Preparé la “costume gun” Sal té la tapia del patio trasero y rompí la ventana del jardín, Cuidadosamente retiré los cristales rotos, descorrí el pestillo, y agarrándome de las cortinas salté al interior del chalet de Teresa.

Teresa era la chica más guapa de la ciudad, quizás lo fuera del país e iba a ser mi último trofeo de caza con la “Costume Gun”

Hacía casi 4 años que un extraño me regaló esa maravillosa arma y la había utilizado para conseguir el cuerpo y la piel de 99 personas. Había hombres y mujeres, ricos y pobres, jóvenes y viejos pero todos ellos tenían la característica común de tener cuerpos super sexys. Eran personas que me apetecía vestir y salir a la calle presumiendo de su belleza. Aunque, lo cierto, es que ninguno de ellos lo había vestido más de una semana.

Pero con Teresa la cosa era diferente. Era mi presa número 100, era la más bella, la más sexy y la que tenía más dinero. Después de vestir su piel iba a quedarme dentro de ella viviendo su vida.

Lentamente crucé el comedor, recorrí el pasillo. Filtrándose debajo de la puerta pude ver luz encendida en el dormitorio de Teresa. Era algo extraño que la bellísima Teresa viviera sola y durmiera también sola, pero también era algo que me ayudaba en mi intención de convertir a Teresa en un traje de piel y huesos que yo pudiera vestir.

De puntillas me acerqué a la puerta y con la mano izquierda la abrí ligeramente, mientras que con la derecha mantenía firme la “Costume Gun” No había hecho ningún ruido, así que decidí sorprenderla, pegué una patada a la puerta y entré corriendo a la habitación con la “costume gun” por delante de mí.

Entonces disparó la “Costume Gun”

Pero no era la mía, rápidamente noté como mi cuerpo se desinflaba, perdía las fuerzas y se desplomaba en el suelo, mientras mis huesos y mis grasas corporales se derretían en una mancha grasienta en el parquet. Entonces escuché a Teresa decir:

-¿Te pensabas que me ibas a sorprender? Tú llevas 4 años usando la “costume gun” 4 años, pero yo llevo más de 20 y casi una década siendo Teresa. Es más, yo fui, con otra piel, el extraño que te regaló esa pistola. Sabía que no podrías evitar la tentación de coleccionar el cuerpo y la piel de decenas de personas. Y que más tarde o más temprano irías a la caza del mejor cuerpo de la ciudad, a por el cuerpo de Teresa y allí estaría yo esperándote. Me has evitado el riesgo y los problemas de la caza. Para tenerlos a todo me bastaba con tener a uno sóla presa y esa presa eres tú.

Así hablo mientras se vestía con mi piel, poco después cogió mi mascara y antes de ponérsela me dijo:

-Ahora soy tu, y todo lo que tú tienes es mío, incluidos el centenar de pieles que con la tuya voy a guardar en mi armario.