Venganza – Atentado en Barcelona

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Hoy quiero convertirme en la muerte.

Quiero llenar mis manos de sangre.

Quiero sacarles los ojos y comerme sus entrañas.

No quiero ser dios, no quiero ser un ángel vengativo.

QUIERO SER LA MUERTE.

Les invité a mi casa y les di de comer.

Les dejé dormir en mi cama y cuidé de sus hermanos.

Hoy quiero llamar a sus padres y decirles que he matado a sus hijos.

 

Hoy el mal ha atacado en Barcelona, en mi tierra, en mi casa, contra mis hermanos y mis padres.

Hoy quiero convertirme en la muerte.

Agradecimiento – Bodyhopper

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Carlo nunca se había atrevido a confesar su travestismo.

Siendo un niño le pidió a sus padres que no le gustaba que lo llamaran Carlo que quería que lo llamaran Carlota. Su padre se enfadó y le dio un bofetón. Cuando llegó a la adolescencia se vestía a escondidas con la ropa de su hermana mayor. Un día su padre lo descubrió y le dio un bofetón. Cuando llegó al Instituto se trvestía en su habitación. Hasta que un día su padre lo descubrió y le dio otro bofetón.

Pero la vida de Carlo mejoró inmensamente cuando llegó a la Universidad. Un día mientras desayunaba en la cafetería le hablaron de Alejandra, la chica más guapa de la ciudad y que daba la casualidad de que esa misma mañana iba a ir a clase de derecho económico. Los hicos no paraban de hablar de una mujer de tanta belleza. Contaban que la clase de Economía siempre estaba llena de estudiantes cuando ella asistía a clase. Carlo estaba curioso así que ese día acudió a clase de derecho económico. Lo primero que le llamó la atención era que el aula estaba llena sólo de estudiantes masculinos.  Había 12 chicos por cada chica en el aula. El ruido era inmenso, todo el mundo hablaba de Alejandra y de pronto todos callaron. Carlo pudo oír e lToc-toc  de unos zapatos de tacón acercándose. Y Alejandra entró a la clase. Los chicos se pusieron en pie y se arremolinaron alrededor de Alejandra. Carlo no podía ver nada, así que se acercó. Escuchaba a Alejandra reír, pero seguía sin poder verla. Así que empujo a algunos de sus compañeros hasta que pudo verla. A Carlo se le abrió la boca de asombro. Alejandra tenía un cuerpo espectacular, pero tenía la cara y el rostro de un hombre de 60 años, con arrugas y todo. Alejandra debió darse cuenta del asombro de Carlo y se le acercó, le susurró al oído que lo esperaba esa noche en su piso y le dio una nota de papel con su dirección y teléfono.  Los chicos alrededor de Carlo bramaban de rabia, no entendían que había visto la reina de la universidad en el maricón de la clase.

Carlo estuvo pensando en no ir a la cita. Temía una broma cruel y macabra. Pero acudió porque jamás podría explicar a sus compañeros que hubiera dado plantón a Alejandra. Así que Carlo fue a la dirección del papel. Tocó a la puerta y la abrió la misma Alejandra vestida en ropa interior de estampados rojos que mostraba casi por completo su espectacular cuerpo. Pero el rostro del anciano seguía en su cabeza. Entra y siéntate, tengo algo muy importante que contarte.

-¿sabes lo que es un bodyhopper? No, respondió Carlo.

-Un bodyhopper es alguien que puede poseer el cuerpo de otra persona y usarlo como si fuera el suyo propio. La gente normal no ve diferencias pero somos visibles para otros bodyhoppers que pueden ver nuestro rostro real en el cuerpo de la persona poseíada.

Carlo no salía de su asombro. Era algo increíble lo que estaba oyendo, pero la cara del viejo en el cuerpo de Alejandra le confirmaba que todo era cierto.

  • Si tú eres un bodyhopper y yo puedo verte, entonces, yo también lo soy. Pero, ¿Por qué no puedo yo cambiar de cuerpo?
  • Porque necesitas que otro bodyhopper active tus poderes que ahora están dormidos.
  • ¿Y cómo lo haces? ¿Puedes activar los míos?
  • Si, voy a hacerlo, prepárate a pasar la mejor noche de tu vida.

Alejandra cumplió su promesa. Carlo no sólo aprendió que era un bodyhopper esa noche, también aprendió a practicar el sexo heterosexual de una forma salvaje. Alejandra no sólo tenía un cuerpo increíble, también se movía de forma increíble. Carlo sintió cosas que antes ni siquiera podía imaginar.  Alejandra le contó todo lo que necesitaba saber sobre los bodyhoppers con la boca llena tras una felación. Luego besó en la boca a Carlo y esté saboreó el sabor de su propio semen mezclado con la saliva de Alejandra. Luego hicieron el amor varias veces hasta que Carlo exhausto cayó dormido.

Al día siguiente, cuando despertó Carlo encontró a Alejandra ya vestida y preparada para marcharse.

-He de irme, me marcho a Niza a cambiar de cuerpo por otro que me satisfaga más. Ahora ya estás completo, ya puedes usar tus poderes. Quizás algún día volvamos a vernos.

Tras decir esto, lanzó un beso a Carlo y se marchó.

Carlo no podía creer lo que acababa de descubrir y lo que sentía. Toda la vida pensando que era homosexual y resulta que los mejores momentos de su vida los había pasado con una mujer, bueno, un hombre con el cuerpo de una bellísima mujer.

Carlo sentía que estaba enamorado, que necesitaba estar al lado de Alejandra y volver a hacerle el amor. E iba a utilizar sus nuevos poderes para encontrarla.

Salió a la calle y utilizó por primera vez sus poderes para poseer a un hombre de poco más de treinta años que aparcaba su coche. Dentro del cuerpo del hombre arrancó el coche y marchó al aeropuerto. En el aeropuerto vio a una madre con una niña de 6 años que compraba dos billetes de avión para ir a Niza. Sin dudar poseyó el cuerpo de la niña e hizo el viaje al lado de su madre. Cuando el avión aterrizó, un hombre se le acercó, la levantó y le dio besos y abrazos mientras decía cuánto quería a su hijita y lo mucho que la echaba de menos. Carlo aprovechó la ocasión para poseer el cuerpo del hombre.  Acompañó a la mujer y a su hija hasta el hotel y allá se quedó con ellas. Esa misma noche hizo el amor con la mujer en su nuevo cuerpo, pero, no le gustó tanto la experiencia porque no sintió nada parecido a lo que había sentido con Alejandra.

Al día siguiente, Carlo marchó a la playa de Niza, dónde debía estar Alejandra y allá se encontró con una sesión fotográfica de las modelos de Victoria’s Secret. Ya no había dudas, aquí debería estar Alejandra buscando nuevo cuerpo. Cambió de cuerpo con un policía y así pudo moverse por toda la playa y ver de cerca a las modelos sin que nadie lo molestara. Pero no la encontró. Carlo había estado cerca de todas ellas y en ninguna de ellas era Alejandra. Ya se marchaba cuando la vio, En el cuerpo de un fotógrafo estaba la cara del anciano que antes poseyera a Alejandra. Se acercó al fotógrafo y le dijo: -Pensé que escogerías el cuerpo de una modelo

Este respondió: “para mí, no hay mejor cuerpo que el de un fotógrafo de Victoria’s Secret en día de trabajo”

Carlo respondió: “Tú me has hecho pasar la mejor noche de mi vida, ahora te voy a devolver el favor. ¿Cuál te gusta más de todas las modelos?”

Poco después Carlo descubrió que  era un bodyhopper muy poderoso y que podía realizar posesiones múltiples. Poseer al mismo tiempo a nueve modelos de lencería le hacía sentir muy poderoso. Si tener el cuerpo de una de ellas era algo maravilloso, el tener el cuerpo de nueve al mismo tiempo era simplemente inmejorable.

A Alejandra le esperaba una sorpresa mayor que la que él mismo tuvo cuando descubrió que era un bodyhopper.