Inversiones de Riesgo (2ª Parte) – Robo de Cuerpo

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Hace algunos días realicé una caption que se titulaba “Inversiones de Riesgo”. Mi amigo J*** me propuso hacer una continuación con cuenta atrás de reloj (también), con cambiador de cuerpo (también) y con veneno (también). El reto era bastante difícil, casi tenía que repetir la caption que había hecho anteriormente.

No he podido repetir personajes, pero he usado otros muy parecidos, espero haber superado el reto.

En esta url se puede ver la caption original:

Inversiones de Riesgo – 1ª Parte

 



 

Cuando jane me invitó a una copa ya suponía que no me hacía un favor. Mientras la llenaba veía como le temblaba su mano, como le sudaba la frente, estaba seguro, Jane quería matarme.  Esa botella no sólo tenía champagne, también estaba llena de veneno.

Desde que conocí a jean sabía que intentaría matarme, por eso contraté un detective para que la siguiera a todas partes. El detective la investigó durante semanas hasta que descubrió que Jane había comprado un potente veneno y me entregó una cápsula de muestra con el veneno y otra con el antídoto.

Jane pensaba que ella había maniobrado para que nos conociéramos, pero se equivocaba, fui yo quien forzó un encuentro aparentemente fortuito. Aunque, la verdad es que no quería conocerla a ella, quería conocer a Tom, el cambiador de cuerpos que hacía más de un año que la había poseído. Tom era un ser inmundo que robaba el cuerpo de las mujeres más bellas, las usaba para tener relaciones con millonarios, luego mataba a estos y se quedaba con su fortuna. Estar a su lado era un gran riesgo, pero merecía la pena.

Jane era la mujer más guapa que había conocido, también la más inteligente y desde que Tom la poseyó también era la más ambiciosa. Por eso se había casado conmigo. No me amaba, tampoco me deseaba, solamente quería mi dinero.  Yo era casi un anciano, no creía que me quedara mucho tiempo de vida, pero jane no iba a esperar a mi muerte natural para poner sus manos en mi dinero.

Lentamente cogí la copa y miré a Jane con ojos tristes: “jane, tú sabes que siempre te he amado, que te voy a dejar todas mis propiedades en mi herencia. Y sospecho que esta noche intentarás hacerme daño, quiero que me demuestres que me amas, quiero que me pruebes que me equivoco y que me des un último beso, aunque sea de despedida” Jane se acercó, me rodeó con sus brazos, abrió su boca y la unió a la mía. Durante unos segundos bebí su saliva, jugué con su lengua y ella me correspondió apasionadamente. El beso duró hasta que jane notó como se tragaba la cápsula que había debajo de mi lengua. En un gesto brusco separó su boca de la mía y se llevó las manos a la garganta. “¿Qué has hecho?”, preguntó asustada” “Acabas de tragarte una cápsula del mismo veneno que me has puesto en la botella” Levanté la copa, la miré a trasluz. “casi no se nota, nadie diría que tiene 10 mg de uno de los venenos más potentes del mercado.  Bebí el contenido de la copa de un trago y la arrojé contra la pared. Nos quedan 30 minutos para morir, pero yo tengo el antídoto.”

Tan sólo quedaban 30 minutos

Complacido observé como a jane le cambiaba el color de la cara de puro miedo. Me miraba con los ojos muy abiertos, intentó decir algo inteligente, pero sólo pudo decir: “Asesino, Asesino, Asesino…”

Yo empezaba a notar los primeros síntomas del veneno, sentía como los dedos de mis manos iban perdiendo sensibilidad.

Quedaban 20 minutos

Jane intentó atacarme, pero aún era más fuerte y rápido que ella, la esquivé. Aunque me derribes nunca encontrarías la cápsula del antídoto. No la llevo encima.

El tiempo pasaba rápido, sólo quedaban 15 minutos.

Jane se derrumbó en el sillón, se quedó pensativa. Y me dijo “¿Sabes? Amaba este cuerpo, me gustaba ser jane. Pero lo que no sabes es que puedo intercambiar nuestros cuerpos y hacer que mueras en el mío. Dime dónde tienes el antídoto, lo compartiremos, tú tomarás una cápsula, yo otra y los dos viviremos. Yo seguiré siendo Jane y me iré para siempre. Si no me lo dices cambiaré de cuerpo contigo, leeré tus memorias, así sabré donde está el antídoto, lo tomaré, viviré y tú morirás en el cuerpo de Jane.”

Quedaba muy poco tiempo sólo 10 minutos.

Sólo hay una cápsula, uno de los dos debe morir. Podrías cambiar de cuerpo conmigo, pero tendrías que vivir en esta mi cuerpo viejo y torpe durante meses, tal vez durante años hasta que recargaras el poder y pudieras volver a cambiar. No creo que quieras eso.

  • No, no quiero eso, pero si no me queda más remedio lo haré. Y quiero asegurarme de que mueres en mi cuerpo. Es mi venganza.

Jane agarró la botella de champagne y le dio un trago largo, casi se bebió la mitad. “Ahora ya estás muerto. En cuanto cambie de cuerpo seré más fuerte que tú, te impediré tomar la cápsula y morirás. Esperaré a que queden 3 minutos para cambiar de cuerpo. El ant6ídoto debe estar cerca, tú sabías que te iba a envenenar por lo cual debes haber dejado el antídoto en un lugar fácil de acceder por si lo necesitabas.”

Quedan 5 minutos

  • No, no está lejos, está mucho más cerca de lo que imaginas

Quedan 3 minutos.

De repente el mundo giró a mi alrededor, por unos segundos se me oscurecieron los ojos, perdí la vista, de nuevo volvió la luz, abrí los ojos y vi a jane en mi cuerpo con una sonrisa maliciosa en su boca.

Estaba intentando acceder a mis memorias. Intentaba leer mis recuerdos para saber dónde había escondido la cápsula del antídoto.

Ahora sonreí yo, me levanté del sillón, y caminando torpemente en los tacones de Jane me acerqué a su lado.

-Gracias por el cuerpo. Vuelvo a ser joven y guapa, aunque sea mujer. Otra vez he ganado en mis negocios de riesgo.

Tan sólo quedaba un minuto

A jane se le borró la sonrisa de la cara. Por fin había podido leer mis recuerdos y ya sabía dónde estaba la cápsula del antídoto.

  • No era veneno lo que pusiste en mi boca durante el beso, era la cápsula del antídoto la que me tragué.
  • Así es, yo sabía que querrías asegurar mi muerte en tu cuerpo y tomarías más champagne envenenado. Ahora tu cuerpo está inmunizado contra el veneno y yo viviré en él, pero tú vas a morir en el mío.

Acababa de decir esto cuando jane empezó a vomitar sangre y cayó al suelo de rodillas. Luego se derrumbó por completo, alargo el brazo y me agarró la pierna izquierda.

Entonces murió.

Con asco quité su mano de mi pierna, llamé a la policía y les conté que mi marido había sufrido un ataque al corazón y había muerto de repente. Por supuesto que en la autopsia no se encontró ni rastro de veneno. Jane había elegido muy bien la pócima para matarse.

Fidelidad – No Humana

62 Fidelidad - Fidelidad - No Humana

Marta tenía prisa para desayunar. Su novio estaba a punto de llegar para acompañarla al instituto. De repente sintió que todo giraba a su alrededor, mareada cayó al suelo y al levantarse se sintió sin fuerzas y cansada. Se miró a las manos y eran viejas. En la cocina oyó su propia voz que la llamaba. Allí estaba su cuerpo, sentado en el fregadero y con una mirada sarcástica y cruel.

Escúchame Marta. Has tenido la mala suerte de que escogiera tu cuerpo para cambiar de vida, pero tienes la buena suerte de que no va ser para siempre. Si colaboras esta posesión durará como mucho 4 o 5 años y luego te devolveré tu cuerpo. Si no colaboras nunca te devolveré este cuerpo y te dejaré como el viejo artrítico que eres ahora.

  • Me vas a decir cuál es el nombre de tu novio y su teléfono
  • Nunca te lo diré, no puedes robar mi cuerpo y mi vida
  • Me lo dices o me tomo este frasco de veneno y después de tomarlo vuelvo a cambiar de cuerpo contigo
  • No, por favor, no hagas eso. Es mi cuerpo y mi vida. Se llama Juan A R y su telf. Es 6565***** pero nunca te va a creer
  • Ya veremos, ahora me dices las contraseñas de tu Facebook, tuiter e Instagram o llamo a juan para decirle que me está follando su mejor amigo y que no quiero saber nada más de él. Después me dirás cuáles son tus mejores amigos, dónde guardas el dinero que le quitas a tu papá y me aconsejarás que vestir para la fiesta de graduación. Si me engañas en algo voy a subir a Internet fotos y vídeos pornográficos tuyos.

Me voy a divertir mucho.

En ese momento se oyó el timbre de la puerta. Marta, en su cuerpo torpe y viejo corrió hacia la puerta, la abrió y se abrazó a Juan

  • Juan, soy Marta, no sé lo que pasa, pero me han cambiado el cuerpo por este viejo y torpe.

Juan le acarició la cabeza cana y le dijo: – Lo sé. Tendremos que hacer algo. Para eso he traído este perro.

Luego miró al antiguo cuerpo de Marta y le dijo:

  • Ya te avisé que no iba a colaborar y que te traicionaría enseguida. Por eso he traído al perro para que cambie de cuerpo con ella. Ya verás como este chucho es fiel y no nos va a traicionar.

Lo siguiente que supo Marta es que estaba a cuatro patas, con un bozal en la boca y una cadena al cuello. Mientras tanto, el antiguo cuerpo de Carlos lamía la mano de la nueva Marta.

Liberando al Fantasma de la Mansión – Exorcismo

56 Liberando al Fantasma de la Mansión - Liberando al Fantasma de la Mansión - Exorcismo

Hace muchos años, Emily había sido la señora de la mansión. Una mujer de una belleza asombrosa, que se casó por dinero con el duque de “El Río” El Duque siempre había dudado de la fidelidad de su esposa hasta que una tarde volvió de su partida de caza antes de lo esperado. Y encontró a su esposa follando con dos criados. Incapaz de soportar la ira cargó la escopeta de caza, apuntó a la cabeza de Emily y allí mismo mató de dos disparos a su esposa.

Desde entonces, el fantasma de Emily vaga por la casa en ruinas de la  que fuera la mansión de su esposo, y al caer la tarde aparece el espíritu de su esposo que carga la escopeta y le dispara en la cabeza por dos veces. Así ha sido durante décadas y así seguiría siendo si yo no lo evitara.

Soy un poderoso exorcista que puede liberar a los espíritus y hacer que vuelvan a su eterno reposo. Pero esta vez no quería hacerlo gratis, iba a hacer que Emily me lo pagara con la magia de los espíritus.

Te liberaré si cumples mi deseo, nunca más tendrás que vagar por esta casa en ruinas, le dije al fantasma. – ¿Qué quieres?, me respondió. Quiero que utilices la magia que te mantiene viva para transformar mi cuerpo en el de una mujer tan bella como tú.

-HECHO, respondió

Noté mi cuerpo mutarse en una copia del cuerpo que Emily tubo en vida. Me convertí en na belleza de piel pálida y cabellos oscuros. Con mis nuevos ojos pude ver como mi vestimenta se transformaba en la que Emily vistiera cuando la asesinaron.

-Has cumplido tu parte del trato, puedes irte, le dije. El espíritu de Emily cruzó la puerta de la mansión en ruinas y se marchó. Por los grandes ventanales pude ver cómo se alejaba… pero… pero… no era ella, era yo, era mi cuerpo. Desesperado intenté salir, perseguirla, pero no podía salir de la casa. Alguna maldición extraña me lo impedía.

De repente escuché un gran portazo, unos pasos que se acercaba y vi entrar al marido de Emily en mi habitación, llevaba la escopeta de caza, la abrió, la cargó y me apuntó a la cabeza.

Mario Siempre Cumple Sus Promesas – Chantaje

Hace años que seguía la pista de Mario, un extraño ser con el poder de cambiar de cuerpo con otra persona. Pero aquel día todo iba a cambiar, sabía cuál era su última persona que había poseído y dónde capturarlo. Mario parecía haber encontrado el cuerpo ideal para vivir, hacía más de un año que no cambiaba, debía de amar su último cuerpo porque no quería abandonarlo. Ahora podría detenerlo simplemente amenazando a su actual cuerpo, al cuerpo de Carla. Con mi placa de policía y mi pistola marché a la residencia de Carla. De una patada derribé la puerta y entré a su apartamento. Allí estaba Carla masturbándose delante del espejo. Apunté la pistola a su cabeza y le dije:

– Mario quedas detenido 

Él ni siquiera intentó disimular su auténtica personalidad. Me miró fijamente a los ojos y me dijo: – Eres policía, pero no has venido para encerrarme en la cárcel.

-Soy viejo, me he pasado toda la vida trabajando y merezco una vida mejor. Sé que nunca has incumplido una promesa. Si me prometes cambiar mi cuerpo por el de una persona joven y sana te dejaré ir. Mario sonrió de una forma fría y me dijo. – ¡Te lo prometo!

Sabía que Mario nunca miente, pero, para dejarlo ir le exigí una garantía que le obligara a regresar. Como garantía de que iba a cumplir su promesa, le obligué a cambiar el cuerpo de Carla con el mío. Parecía muy dolido por abandonar ese precioso cuerpo, pero no le quedaba otro remedio si no quería que yo dañara a Carla. Así que aceptó .  Por un momento se me nubló la vista, pero la desorientación no duró mucho, en pocos segundos se me volvió a aclarar la vista y pude ver ante mí a mi antiguo cuerpo.

Mario hizo muchas muecas de desagrado al encontrarse en mi viejo y achacoso cuerpo. Mientras tanto. yo gozaba de maravillosas sensaciones que me transmitía el cuerpo de Carla.

– Me encanta ser Carla, quiero morir en ese cuerpo, así que cuídalo porque esta tarde volveré para recuperarlo. Moviendo afirmativamente la cabeza acepté lo que me decía Mario y este se marchó. Yo me quedé en el cuerpo de Carla y continué masturbándolo en la misma forma que lo hacía Mario cuando yo lo encontré.

Mario regresó esa misma tarde, pero yo no me percaté porque estaba masturbándome de nuevo, así que me sorprendió. Llegó por mi espalda, me agarró de la cabeza y me dijo al oído:  – Vengo en tu nuevo cuerpo, así que vamos a cambiar, no puedo esperar para volver a ser Carla. Sin esperar mi respuesta Mario volvió a cambiar de cuerpo conmigo. Justo en el instante en que Mario volvió a controlar el cuerpo de Carla cogió la cabeza la cabeza de mi nuevo cuerpo y me arrastró ante el espejo.

Mira esta cara tan preciosa, es la tuya. Debes aceptar quien eres ahora. Una mujer bella, inteligente y con un futuro maravilloso. Yo he cumplido mi trato, ahora debes permitir que marche.

Pero… Pero…. Es el cuerpo de una mujer y además… No puedes dejarme en este cuerpo.

– Claro que puedo y lo he hecho porque era lo que habíamos pactado. Consuélate pensando que mucho peor que tú lo está pasando la muchacha que vivía en ese cuerpo y que ahora es un policía viejo, torpe e idiota

– Pero este cuerpo es el de mi hija. Has robado el cuerpo de mi hija, me has puesto en su cuerpo y a ella en el mío.

– Para eso quería tu cuerpo, para saber quién era y dónde encontrar a tu hija. A partir de ahora llámala papaíto, porque ella sabe lo que has hecho y te va a odiar para toda la vida. Prepárate para vivir con un padre maltratador.

58 Mario siempre cumple lo pactado - Mario Siempre Cumple Sus Promesas - Chantaje

Noche de Halloween – Captión Oscura

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Noche de Halloween 1 1ª Parte - Noche de Halloween - Captión Oscura

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Noche de Halloween 1 2ª Parte - Noche de Halloween - Captión Oscura

Laura había cumplido su parte del trato. Se recostó en el sillón trasero del coche de Frank K y esperó que llegara el momento final.

Laura era una madre soltera que años atrás había sufrido una crisis económica que la dejó en la ruina. En pocos días perdió su trabajo, se quedó sin ahorros y recibió una orden de desahucio de su casa. Laura pidió préstamos a los bancos, pero ninguno se lo concedió. Luego acudió a prestamistas y usureros, pero tampoco encontró a nadie que confiara en ella.Por último, Laura hizo un intento desesperado y vergonzante. Cogió a sus dos hijos por las manos y fue a la mansión de Frank K.

Frank K era un anciano estrafalario y reservado. Se comentaba que había hecho su fortuna con la magia y las artes oscuras, fuera como fuese era el hombre más rico de la ciudad.

El mismo Frank K le abrió la puerta y le pidió que entrara a su mansión. Lucia así lo hizo agarrando aún a sus hijos de las manos. – Señor Frank, estos son mis dos hijos, apenas tienen 7 y 5 años. Y si usted no me ayuda van a ser echados de su casa y morirán de hambre en la calle.

Frank miró a la cara llorosa y asustada de los niños y sintió que no podía abandonar a esas criaturitas a un destino tan negro.

– Escuche usted, señora. Yos soy un hombre muy viejo, ya tengo más de 90 años y hace semanas que noto que la muerte se me acerca. Tengo tanto dinero que ni siquiera sé qué hacer con él. Pero, en mi larga vida, he cometido actos terribles por lo que seré castigado tras mi fallecimiento. Cuando muera iré al infierno si no encuentro un alma pura y santa que me enseñe el camino hacia el paraíso celestial. Yo te daré todo lo que tengo, pondré a tu nombre todas mis propiedades si te tomas esta cápsula de cianuro media hora después de mi entierro. Si lo haces tus hijos no pasarán hambre, no los desahuciarán de tu casa y yo encontraré a tu alma en el más allá y me mostrarás el camino hacia el parisino ¿ACEPTAS?

Laura dudó unos instantes, pero el tacto de las manos de sus hijos en la suya propia hizo que desaparecieran todas sus dudas. ACEPTO, respondió Laura y tomó de la mano de Frank K la cápsula de cianuro que guardó cuidadosamente en el bolsillo de su camiseta, junto a su corazón.

Durante unos meses, Laura tubo fue feliz. Por primera vez en su vida podía derrochar el dinero y comprar todos los caprichos que le apetecían. Pagó a sus acreedores y regaló decenas de juguetes a sus hijos.

Pero en la fría tarde de la víspera de Halloween, llamó a la puerta de la casa de Laura un sirviente de Frank K vestido completamente de negro. El criado informó a Luisa que Frank K había fallecido de forma repentina esa misma tarde y que sería enterrado en el viejo cementerio al final de la media noche de Halloween y el comienzo del día de todos los santos. Y recordó que Lucía tenía un trato con el difunto señor Frank K que ella debería respetar o a sus hijos no le llegaría ni un céntimo más de la fortuna de Frank K

Laura no necesitaba que se lo recordaran, sabía perfectamente lo que debía hacer por sus hijos. Y sospechaba que la muerte de Frank K no era casual, que había escogido este día y ese momento para ser enterrado

Laura asistió al sepelio, se sentó en el sillón trasero del coche de Frank K y sacó de un bolsillito al lado de su corazón el frasco con el cianuro. Rezó una oración de protección y recordando a sus pequeños hijitos bebió el contenido del frasquito. El sabor era dulce y agradable. Notó como el líquido bajaba por su cuello hasta su estómago. Luego sintió como se le cerraban los ojos, como el sueño la invadía. Intentó no llorar, pero no pudo. Su última sensación en vida fue el sabor de sus propias lágrimas que se filtraban hasta su boca. Después el silencio y la oscuridad, la había encontrado la muerte.

Más tarde en la mañana del día de todos los santos, un coche enorme de pintura negra como la muerte aparcaba frente a la casa de Laura, De el bajaba el criado de Frank k, rodeaba el auto y abría la puerta trasera derecha. De ella descendía, de riguroso luto, la señora Laura. Nada más verla sus hijos acudieron corriendo a abrazarla.

-Mamá, mamá te hemos echado mucho de menos. Estabas muy triste, temíamos que te hubiera pasado algo

– Hace muchos años que no me sentía tan bien. A partir de ahora siempre voy a estar a vuestro lado. No os va a faltar de nada, os voy a hacer feliz. Para empezar, nos vamos a mudar a una casa mucho más grande, a la casa del señor K.

Cogiendo a los niños de la mano se los llevó al interior del coche para comenzar una nueva vida.

Una nueva vida como la que Frank K había comenzado esa misma noche. En la noche de Halloween, los espíritus pueden andar por la tierra, por eso había escogido ese momento para ser enterrado. Frank K forzó su propia muerte, esperó a que lo enterraran y asistió a su propio funeral, en su forma espiritual caminó entro los vivos sin que estos se dieran cuenta de su presencia. Allí pudo ver quienes lloraban y quienes reían cuando sepultaban su cadáver. Debía esperar el momento, pero sentía que el tiempo se le acababa, pronto reclamarían su alma los demonios del infierno. La noche de Halloween había terminado, ahora comenzarían a buscarlo para condenar su alma al sufrimiento eterno. Dirigió su espíritu al sillón trasero de su propio coche. Allí esperó que su fiel sirviente llevara a la señora Laura. Con paciencia contempló a Laura acomodarse en el asiento trasero del coche. Aunque escuchaba como lo buscaban los demonios de la muerte no se intranquilizó. Laura abrió el botecito y bebió el contenido. Los demonios casi lo habían alcanzado y pronto arrastrarían su alma al infierno. Laura en ese instante murió y vio como salía su alma de su cuerpo.

Un instante después de su muerte Laura se dio cuenta que su espíritu era una gran nube blanca en un mundo oscuro, a su lado estaba otra nube blanca, y Laura supo inmediatamente que esa nube blanca era el espíritu de Frank K, pero también  sintió un gran frío y terror cuando notó como se acercaban los demonios de la muerte para arrastrar el espíritu de Frank k al infierno.

Intentó comunicarse con Frank y decirle que la siguiera, que ella conocía el camino al cielo, pero que deberían hacerlo antes de que los atraparan. Entonces pudo escuchar la voz del espíritu de Fran K que le decía:

– LO SIENTO

Inmediatamente, la nube blanca que era Frank K se filtró por todos los porros de su cuerpo moribundo y pudo ver como se abrían los ojos del cuerpo de Laura, como se inflaba el pecho y cómo volvía a respirar. Fue el último contacto que llegó a tener con el mundo de los vivos, inmediatamente notó unas manos frías, fuertes y negras que la agarraban y la empujaban hacia el infierno.

Unas voces estridentes martilleaban en su cerebro.: “Fran k, vas a pagar por todos los actos infames que has hecho en vida” Y ella sabía que se lo decían a ella, porque ella era Frank K

 

CONTINUARÁ

Mejorando Mi Vida – 2ª parte (2 de 2)

Lo que hoy publico es muy antiguo. Fueron las primeras captions que hice, apenas tenía 13 ó 14 años y las realicé por iniciativa de mi profesor de arte digital Jesús Bellido. Cuando las diseñé no tenía ni idea de lo que eran las captions, o el arte transgénero, recuerdo que Don Jesús bellido nos explicó, a todos sus alumnos, en que consistía con unas diapositivas. Han pasado 5 años desde entonces, y ahora, cuando las releo me dan la sensación de que no son mías. Era otra época. otra edad y otra forma de sentir mi necesidad de expresarme.

 

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